Sigo pensando que este invierno y otoño serán muy lluviosos, si ya desde septiembre empiezan a asomar sistemas polares (borrascas y DANAs) en las cercanías de las islas son muy buenos indicios de que cuando pasen las semanas y la circulación veraniega termine, entrarán las borrascas. Con un El Niño tan fuerte podemos tener una NAO negativa sostenida en la temporada hasta la primavera como en 2009-2010. Mientras de temperaturas el invierno será bastante cálido, como 2010.
Pues en mi caso prefiero mantener la prudencia porque aún no se ve claro. Es cierto que la AO y la NAO van con fase negativa pero esto no es necesariamente señal inequívoca de que vaya a llover por nuestra zona, aunque sí aumenta las posibilidades, obviamente.
Últimamente hay mucha incertidumbre y ni los pronósticos estacionales están atinando. A los efectos del calentamiento global se añade otro factor este año, un fenómeno de El Niño, sin parangón. Quien sabe que efectos tendrá.
En las islas, es cierto, que se han registrado tanto periodos severamente secos como etapas marcadamente lluviosas durante temporadas de El Niño, por lo que no se ve una estrecha causa efecto, pero también es cierto, que hay estudios, que indican que durante etapas de El Niño los alisios tienden a debilitarse con una disminución de precipitación total al año en el archipiélago. A su vez también los eventos de El Niño de gran magnitud tienen el potencial de alterar el comportamiento de las borrascas atlánticas y propiciar episodios de lluvias muy fuertes y temporales en el archipiélago si se combinan con fases extremadamente negativas de la Oscilación del Atlántico Norte, como ocurrió, en la temporada 2009-2010.
De momento, los mapas de anomalías, no indican nada relevante, de aquí hasta principios de octubre, aunque esto puede variar, claro.

Enviado desde mi SM-G991B mediante Tapatalk