Para agosto, busca altitud y vertiente norte: a partir de 1.500 m el calor se nota menos y la gente también. Las travesías por bosque de hayas o pinares de montaña suelen estar tranquilas si evitas los fines de semana. Eso sí, en agosto las tormentas de tarde son casi un horario: sal temprano y baja de las cumbres antes de las cuatro. Soledad no te va a faltar, pero el agua sí, así que planifica los puntos de agua.