Siempre me pareció apresurado ese aviso naranja en la zona metropolitana. Era una situación muy favorable a que se desarrollara esa convergencia tipo 31M, pero es que ese tipo de sistemas de tormentas con anclaje en Anaga sobre el área metropolitana son rarísimos. El 31M fue tan catastrófico por eso, porque fue un fenómeno extraordinario.
Hasta el 31M este fenómeno apenas se conocía, la tragedia que causó lo puso en los libros de historia, pero por eso mismo, por lo extraordinario que fue. Ese día hubo, seguramente, casualidades inmensas para que algo así se anclara sobre justo sobre Santa Cruz. Ni en La Laguna llovió.
Hasta ahora, el único día que sabemos al 100% que ocurrió eso, fue el 31M. Las riadas de 2010 y 2014 en el área metropolitana fueron muy distintas, allí no fue una convergencia con anclaje en Anaga si no fuertes frentes fríos de SW cuyas tormentas barrieron toda Canarias y que tuvieron especial fuerza en el noreste de Tenerife.
Anaga genera tormentas casi en cada borrasca pero lo normal es que estas descarguen al norte de macizo y en el mar al NE al ser empujados por el flujo SW, no antes del macizo, para ello tiene que formar una convergencia la dorsal de La Esperanza y que el flujo esté alineado con Anaga.