Octubre, el mes más impredecible del año en Canarias, cuando el verano sigue asomando pero sin la dinámica monótona de julio y el invierno ya asoma por el norte pero sin la fuerza de noviembre. En este mes puede pasar de todo, tanto olas de calor como borrascas torrenciales e incluso nieve.
Este otoño pinta normal en cuanto a lluvias, seguramente las fuertes lluvias constantes lleguen después de Navidad y se retrase un poquito, viene a ser la tónica de estos últimos años, las estaciones no desaparecen, se desplazan más tarde en el calendario. Por ejemplo el año pasado, las lluvias fuertes llegaron al sur de Tenerife con Therese en marzo, después de un otoño e invierno secos en el sur (no en otras zonas que sí no paró de llover desde noviembre).
En Vilaflor, en agricultura, se les llama meses bisagra, vamos que ni temporada seca ni húmeda, y estos son: octubre y abril. Se aprovecha para preparar los campos para los cultivos de temporada, en abril para las viñas, vegetales y frutas que no crecen con el frío y heladas del invierno y en octubre para los vegetales de lluvia