Los radares meteorológicos se conviertieron hace muchos años en un instrumento de observación esencial para realizar un pronóstico del tiempo a corto plazo.

Su importancia es vital en el seguimiento de episodios de lluvias intensas y sirven a los meteorólogos para realizar un pronóstico certero y en tiempo real de cualquier tiepo de situación meteorológica.

En nuestra web, contamos un apartado para su observación, una ventana que se hace imprescindible en las temporadas de lluvias.

Pulsos de microondas

Los radares emiten pulsos de microondas, con un ancho de banda adecuado al meteoro que se quiere medir.

El pulso, al chocar contra el objetivo (gotas de lluvia, granizo, nieve) es devuelto al radar, y el grado de atenuación es indicativo del tipo de meteoro que esté aconteciendo.

Para realizar un escaneo efectivo de todo el volumen atmosférico, el radar tiene que ir aumentando su ángulo de elevación (azimut), aunque al hacerlo, disminuye su radio de alcance, teniendo en cuenta que las nubes tormentosas no alcanzan una altura superior a los 15 kms, lugar en donde se encuentra la tropopausa, que limita el crecimiento de las mismas.

Reflectividades

Los pulsos devueltos al radar conforman un campo de reflectividades, que se miden en decibelios dBZ, y cada uno de estos campos recibe el nombre de PPI (Plan Position Indicator).

Estos campos son útiles sólo en distancias cortas entorno al radar, ya que al existir un ángulo entre la superficie terrestre y el haz del radar, llega un momento en que los pulsos escapan al aire sin medir ningún tipo de meteoro.

CAPPI (Constant Altitude Plan Position Indicator)

Es por ello que se usa otro producto que recibe el nombre de CAPPI (Constant Altitude Plan Position Indicator), que muestra el campo de reflectividades en la horizontal, con ángulo 0.

Es decir, toma datos a la misma altura de los distintos PPIs, para formar un campo horizontal. Así, estos datos son más fácilmente interpretables y más útiles.

Después de obtener estos datos, la labor de Meteorólogo a la hora de interpretarlos es crucial.

Según las formas que dibujen los campos de reflectividad en distintos CAPPIs, el meteorólogo será capaz de detectar sistemas tormentosos en sus distintos grados de organización, frentes de lluvias, intensidades de precipitación, etc.

El modo Doppler

El modo Doppler es fundamental, porque mide diferencias de viento radial (viento que se acerca o viento que se aleja al radar).

Con él se está en la posibilidad de detectar rotaciones a escala de la tormenta, y por ende, detectar mesociclones en estructuras tormentosas, que no son ni más ni menos que columnas de viento en rápida ascensión, que rotan sobre sí mismas.

Caracterizan al tipo más violento de tormentas que son las supercélulas, las más susceptibles de generar los tornados más violentos.