El calentamiento del Ártico extrema el clima en las latitudes medias

El calentamiento del Ártico extrema el clima en las latitudes medias

El calentamiento del Ártico extrema el clima en las latitudes medias. Para la comunidad científica esta afirmación está más que demostrada, tras haberse publicado en la última década multitud de informes de investigación que así lo explican.

El último trabajo nos llega desde Instituto Alfred Wegener, Centro Helmholtz para la Investigación Polar y Marina (AWI).

Marzo 2019 inusualmente cálido en Alaska

Marzo 2019 inusualmente cálido en Alaska

Olvidaos del período de transición entre estaciones: en marzo de 2019, Alaska saltó directamente desde mediados de invierno hasta finales de la primavera, con récords de registros mensuales de temperatura en muchas ciudades y pueblos.

Los meteorólogos han destacado que este mes inusualmente caluroso es parte de una tendencia de calentamiento a largo plazo en el estado en los últimos años.

Episodio cálido inusual en el Ártico occidental está batiendo récords de principios de primavera

Episodio cálido inusual en el Ártico occidental está batiendo récords de principios de primavera

Un patrón meteorológico muy persistente, y que llevó a la pérdida de grandes trozos de hielo del Mar de Bering en febrero, ahora está empujando un aire cada vez más cálido hacia el Ártico.

El resultado es un episodio cálido fenomenalmente fuerte y prolongado que está batiendo los registros históricos mensuales de temperatura en el noroeste de Alaska. ¿Cosas del Calentamiento Global?

Una bañera desbordada en el Ártico: el Giro de Beaufort se descontrola

Una bañera desbordada en el Ártico: el Giro de Beaufort se descontrola

El Giro de Beaufort, un enorme remolino que gira en contra de las agujas del reloj al Norte de Alaska y Canadá, se está descontrolando, y ello podría terminar por modificar de forma sustancial la capacidad del Ártico para almacenar hielo y nieve cada invierno así como la forma de distribuirlo hacia el Atlántico Norte.

Según un estudio de investigación del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), este hecho podría acelerar el derretimiento de la banquisa ártica, enfriar las aguas que bañan Europa y anticipar los cambios que los modelos climáticos prevén a largo plazo en el Hemisferio Norte: un tiempo más variable, fresco y húmedo fundamentalmente en Europa Occidental.