Advección de masas de aire muy cálido subtropical. Previsión del modelo IFS/ECMWF para el 4 de agosto de 2018, 00 UTC.

El calor intenso sigue batiendo récords en países europeos, Japón o USA, y ahora amenaza a España. La ola de calor sigue dando que hablar en varios países del norte de Europa, como las Islas Británicas o Escandinavia. En estos lugares siguen cayendo récords, pero también han caído en Francia. Y, si nos vamos más lejos, pasó lo mismo en Japón o en los Estados Unidos.

Tras ellos, y tal y como vienen anunciando los principales modelos de predicción, España podría ser la próxima en padecer los rigores del momento álgido de este verano 2018.

Nuevos récords de calor y sequía en Escandinavia e Islas Británicas.

Algunas imágenes valen más que mil palabras, y este dicho lo podemos aplicar a este tuit. Muestra dos imágenes adquiridas a partir de la instrumentación montada a bordo del satélite Sentinel-3: cambios radicales en la vegetación, como resultado de la ausencia total de precipitaciones en las últimas semanas en noroeste de Europa (Islas Británicas, Escandinavia, principalmente). Se observa claramente cómo la vegetación ha sufrido un estrés hídrico muy considerable, con un paisaje que ha cambiado del verde intenso al ocre.

Traducido en términos de humedad retenida por el suelo, este mapa es igualmente explícito. Expresa las anomalías de humedad media del suelo para el 23 de julio, basadas en el reanálisis del ERA-5, y expresa las desviaciones respecto a la climatología 2000-2017. Los datos han sido procesados por el Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo o ECMWF.

No es de extrañar que estemos ante este panorama tan preocupante, cuando no paran de batirse récords en estos países. Ayer, de nuevo, Oslo (Noruega) volvió a batir uno: se alcanzaron +34,6ºC cuando el récord absoluto oficial anterior era de +35ºC registrados en 1901. El meteorólogo francés Etienne Kapikian indica que ese viejo récord podría estar sobrestimado, debido a la forma de medir las temperaturas en aquella época, sin abrigo Stevenson. Baraja otro dato que considera más fiable, del 3 de agosto de 1982, con +34,2ºC. En cualquier caso, batido el récord de temperatura máxima absoluta.

Si observamos la evolución de la temperatura media del trimestre mayo-junio-julio desde que se tienen registros en el observatorio de Oslo-Blindern, vemos cómo 2018 pulveriza todos los récords anteriores.

Temperaturas del agua del Mar Báltico compitiendo con las del Mar Mediterráneo.

Otra consecuencia inaudita de la ola de calor en esta parte del Hemisferio Norte. Un Mar Báltico presentando unas temperaturas de las aguas superficiales entre 8 y 10ºC por encima de lo normal. Algo disparatado, sin duda, y posiblemente récord. Estas temperaturas compiten con las que se están alcanzando en el Mar Mediterráneo estos mismos días.

Récords de calor en Francia, Japón y USA.

También en Francia cayó ayer un récord de temperatura máxima absoluta, además de potentes tormentas sobre y en los alrededores de París.

Según la Agencia Francesa de Meteorología, Météo-France, en la ciudad de Lille, en el norte de Francia, cerca de la frontera con Bélgica, ayer se registraron +37,6ºC. La temperatura más alta desde que se tienen registros (años 1945). Otros récords también fueron superados en otros observatorios de la Alta Francia (Hauts-de-France).

Hace un par de días, cayó el récord de temperatura máxima en el Valle de la Muerte, California. Allí se registraron +52,8ºC en 4 días consecutivos. La estación meteorológica iraní de Ahvaz reportó una temperatura de +53ºC el 2 de julio pasado.

El 23 de julio, caían récords absolutos de temperatura máxima en Japón, según la Agencia Meteorológica Japonesa y la Organización Meteorológica Mundial, OMM.

Mientras tanto, un Atlántico Norte Tropical más frío que nunca.

Y mientras todo esto ocurre, las aguas superficiales del Atlántico Norte Tropical, siguen en valores mínimos de récord. En concreto, con una desviación de -0,7ºC sobre la media de 1981 – 2010.

El calor intenso podrá llegar a España con el mes de agosto.

Advección de masas de aire muy cálido subtropical. Previsión del modelo IFS/ECMWF para el 4 de agosto de 2018, 00 UTC.

En algunas zonas se ha hecho de rogar. Pero la insistencia de los modelos meteorológicos en los últimos días lleva a pensar en que el calor intenso acompañará al arranque del mes de agosto. Solo hay que echar un vistazo a la figura superior. Muestra una intensa advección cálida subtropical coincidiendo con los primeros días de agosto. Isotermas de hasta +29ºC al nivel de 850 hPa, que significarían valores extremos de más de 40ºC en superficie sobre extensas áreas del interior peninsular.

¿Cómo de raras serían las posibles máximas que alcanzaríamos con este escenario?

Índice de rareza (EW) de las temperaturas máximas esperadas entre el 3 y 4 de agosto de 2018. Modelo IFS / ECMWF.

Con el índice de rareza que se correspondería con el escenario indicado, se observa que los valores más extremos se alcanzarían dentro de la mitad occidental. Es decir, las máximas más elevadas y menos frecuentes de alcanzar se darían en las zonas bajo los colores cálidos más intensos.

Dorsal subtropical sobre la Península Ibérica. Campo de altura geopotencial de 500 hPa. Modelo IFS/ECMWF, 4 agosto 2018, 00 UTC.

Este calor intenso respondería a la configuración de la dorsal norteafricana directamente sobre nuestro país. Es lo que se observa en el mapa de 500 hPa previsto para el 4 de agosto por el modelo europeo.
En definitiva, que el calor de verdad se ha hecho de rogar este año, pero amenaza con llegar en agosto, y no faltar a su cita con nuestro país un verano más.

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