Febrero de 2026: 5º más cálido en el mundo y extremadamente húmedo en el suroeste

Febrero de 2026 fue el quinto más cálido del registro conocido en el planeta. Los datos climáticos de Copernicus confirman que el último mes del invierno meteorológico volvió a registrar temperaturas elevadas a escala global, mientras Europa mostró un comportamiento térmico más irregular.
Además, se registró la tercera extensión de hielo marino en el Ártico más baja para este mes desde 1979.
Temperaturas globales muy elevadas para la época
El análisis climático del mes confirma que febrero de 2026 se situó entre los más cálidos registrados en el planeta. La temperatura media global del aire en superficie alcanzó aproximadamente 13,26 °C, lo que supone alrededor de 0,53 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020.


Si se compara con la referencia climática preindustrial, la anomalía se aproxima a 1,49 °C, una cifra que mantiene al sistema climático muy cerca del umbral de calentamiento de 1,5 °C. Este contexto refuerza la tendencia observada en los últimos años, con meses invernales que continúan mostrando valores térmicos muy elevados.
Por este motivo, los climatólogos destacan el carácter excepcional del mes, ya que 2026 volvió a registrar un febrero especialmente cálido a escala global, situándose como el quinto más templado en los registros modernos.
Europa con anomalías térmicas desiguales
En el caso del continente europeo, el balance térmico fue algo distinto al global. La temperatura media se situó ligeramente por debajo del promedio climático reciente, con una anomalía cercana a −0,1 °C respecto al periodo 1991-2020.


Aun así, el comportamiento térmico dentro de Europa fue muy variable. Mientras algunas regiones del norte y del este experimentaron episodios relativamente fríos, zonas del oeste y del sur registraron periodos claramente más suaves de lo habitual.
Esta distribución desigual de las anomalías explica que el promedio continental no refleje completamente las situaciones templadas vividas en amplias áreas. En varios momentos del mes, masas de aire más cálidas procedentes del Atlántico afectaron a regiones occidentales del continente.
Océanos con temperaturas muy elevadas
El estado de los océanos continuó mostrando señales destacadas de calentamiento. La temperatura media de la superficie marina en gran parte del planeta se situó entre las más altas observadas para un mes de febrero, con valores cercanos a los máximos registrados en los últimos años.


Los océanos desempeñan un papel fundamental en el sistema climático, ya que absorben gran parte del exceso de calor generado por el calentamiento global. Cuando estas temperaturas se mantienen elevadas, aumenta el intercambio de energía y humedad con la atmósfera, lo que puede influir en la evolución de los patrones meteorológicos.
Este contexto oceánico ayuda a entender por qué 2026 destacó por registrar un febrero con temperaturas globales muy elevadas.
Evolución del hielo marino en las regiones polares
El comportamiento del hielo marino también ofrece pistas sobre la evolución del clima. Durante el mes, la extensión del hielo ártico se situó alrededor de un 5 % por debajo del promedio, lo que la coloca entre las más reducidas observadas para esta época del año.

En el hemisferio sur, la extensión del hielo marino antártico se mantuvo más cercana a los valores habituales tras varios años con registros extremadamente bajos.
En conjunto, estos indicadores —temperatura del aire, calor oceánico y evolución del hielo marino— muestran un sistema climático que continúa registrando meses invernales cada vez más templados, como demuestra el comportamiento térmico observado durante febrero de 2026.



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