En muchas ocasiones hemos hablado acerca de la importancia que tiene la cobertura nubosa en el clima de la Tierra. No cabe duda de que los factores que la modifican o influyen en su distribución sobre la superficie del Planeta, afectan a la temperatura y el régimen de precipitaciones.

Ahora, un nuevo estudio de investigación ha demostrado que los modelos climáticos que realizan las proyecciones sobre la evolución del clima en el futuro subestiman el enfriamiento que las nubes provocan en la atmósfera o en la superficie del suelo. Es decir, están suponiendo un clima más cálido del que podría ser real.

Los modelos dibujan unas condiciones más cálidas

Según nos cuenta este grupo de investigación de Princeton, en un trabajo que ha sido publicado en Nature Communications, los modelos climáticos realizan sus simulaciones con una gran parte del calor diario del sol, lo que da como resultado condiciones más cálidas y secas de lo que realmente podría ocurrir.

Aunque los científicos observaron que las imprecisiones en la consideración del ciclo diurno o diario de la nube no parecían invalidar las proyecciones climáticas, sí comprobaron que aumentó el margen de error en el campo de temperaturas previstas en la superficie de la Tierra.

Errores que pueden propagarse en otras variables

A juicio de los investigadores del Instituto Ambiental de Princeton  es esencial obtener el resultado correcto por la razón correcta ya que estos errores pueden provocar que otras variables meteorológicas o climáticas sean equivocadas, como podrían ser los pronósticos a muy largo plazo sobre la distribución e intensidad de las borrascas, tormentas, sequías, olas de frío o de calor…

Concretamente comprobaron que no se está utilizando con precisión el ciclo nuboso diario tiene al sol bombardeando la Tierra, considerando un extra de 1-2 vatios de energía por metro cuadrado. De hecho, se estima que el aumento de dióxido de carbono en la atmósfera desde el comienzo de la era industrial produce 3,7 vatios adicionales de energía por metro cuadrado, lo que significa que el error aquí es del orden de la mitad, lo que lo califica como de sustancial.

Error de concepto: trabajar con la cobertura promedio de la nube

Hay que tener en cuenta algo evidente: las nubes cambian durante el día y día a día pero los modelos climáticos trabajan cobertura promedio de la nube, pero pierden picos importantes en la cobertura real de la nube. Estos picos pueden tener un efecto dramático en las condiciones diarias, como a primera hora de la tarde durante la parte más calurosa del día.

Cómo realizaron el estudio de investigación

Para llegar a estas conclusiones, los científicos utilizaron imágenes satelitales entre los años 1986 y 2000, lo que les permitió calcular los ciclos diurnos promedio de las nubes en cada temporada en todo el Planeta, analizando la cobertura nubosa en intervalos de tres horas, mediante la observación de más de 6.000 puntos de 175 millas cuadradas en todo el globo terráqueo. Luego compararon los promedios que obtuvieron con los de nueve modelos climáticos utilizados por los científicos del clima.

Por si no fuera poco, los investigadores advierten de que la mayoría de los modelos consideran la cobertura nubosa más espesa, la cual tiene lugar por la mañana en lugar de a primera hora de la tarde cuando las nubes protegen a la Tierra del calor más intenso del sol.

Referencia: https://environment.princeton.edu/news/spotty-coverage-climate-models-underestimate-cooling-effect-daily-cloud-cycle