Los océanos absorben una cantidad récord de calor durante 2025

Los océanos absorbieron una cantidad récord de calor durante 2025. Y es que durante el año pasado volvieron a situarse en el centro del debate climático tras confirmarse que han absorbido la mayor cantidad de calor jamás registrada en la época actual.

Este nuevo umbral refuerza la idea de que el calentamiento global no solo continúa, sino que se intensifica de forma persistente. La magnitud de este proceso convierte a los mares en un termómetro clave para evaluar la evolución real del clima del planeta.

El papel crucial de los océanos en el balance energético

Según este estudio de investigación, más del 90 % del exceso de calor generado por el aumento de los gases de efecto invernadero acaba almacenándose en los océanos.

 Esto significa que, aunque la temperatura del aire pueda mostrar oscilaciones, el contenido de calor oceánico refleja con mayor fidelidad el desequilibrio energético global.

En 2025, los datos científicos indican que esta absorción alcanzó un récord histórico, superando todos los valores anteriores.

El calentamiento no se limita a la superficie. Las mediciones realizadas hasta los 2 000 metros de profundidad muestran un incremento continuo del calor acumulado, lo que confirma que el proceso afecta a grandes volúmenes de agua y no es un fenómeno superficial ni puntual.

Océanos 2025: récord tras récord

Este nuevo máximo no es un hecho aislado. Los océanos llevan varios años consecutivos batiendo marcas, consolidando una tendencia clara desde mediados del siglo XX.

Durante 2025, el contenido de calor volvió a aumentar de forma significativa, reforzando la señal de un sistema climático que sigue absorbiendo energía sin precedentes recientes.

Algunas cuencas oceánicas han mostrado un calentamiento especialmente intenso. Regiones como el Atlántico tropical, el Pacífico Norte o el océano Austral destacan por registrar valores cercanos a sus máximos históricos, lo que tiene implicaciones directas sobre la circulación oceánica y la atmósfera.

Consecuencias de un océano cada vez más cálido

El calor acumulado en los océanos no desaparece. Se libera lentamente a la atmósfera, alimentando fenómenos meteorológicos más extremos. Un océano más cálido proporciona más energía a ciclones y tormentas, incrementa la probabilidad de lluvias intensas y favorece la aparición de olas de calor marinas cada vez más frecuentes y duraderas.

Además, el aumento térmico altera los ecosistemas marinos. Los arrecifes de coral, altamente sensibles a la temperatura, sufren episodios de blanqueamiento más severos, mientras que muchas especies se ven obligadas a desplazarse en busca de aguas más frías, alterando equilibrios ecológicos y pesqueros.

Un indicador clave del cambio climático

A diferencia de la temperatura del aire, el calor almacenado en los océanos actúa como un registro acumulativo del calentamiento global. Cada nuevo incremento representa energía añadida al sistema terrestre, difícilmente reversible a corto plazo. El hecho de que en 2025 se haya alcanzado un nuevo récord confirma que el proceso continúa acelerándose.

Los océanos, silenciosos pero determinantes, siguen absorbiendo el impacto de las actividades humanas. Su evolución en los próximos años será fundamental para entender hasta dónde llega el calentamiento global y qué consecuencias puede tener para el clima del planeta.

Cazatormentas
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