Nuevo récord de la temperatura de los océanos: el calor acumulado en los mares vuelve a marcar un hito climático

Los océanos del planeta han vuelto a situarse en el centro de la actualidad climática tras registrar un nuevo récord de calor durante 2025. Los datos más recientes confirman que la energía térmica almacenada en los mares ha alcanzado valores nunca observados, reforzando la tendencia de calentamiento sostenido del sistema climático.

A juicio de los científicos autores del estudio, este récord de temperatura de los océanos no es un episodio puntual, sino la consecuencia de décadas de acumulación de calor vinculada al aumento de gases de efecto invernadero.

Un indicador clave del cambio climático

Más allá de la temperatura superficial, los científicos analizan el contenido total de calor oceánico, que integra lo que ocurre desde la superficie hasta cientos o miles de metros de profundidad.

Este parámetro es uno de los más fiables para evaluar la evolución del clima, ya que el océano absorbe la mayor parte del exceso de energía del planeta.

El nuevo récord confirma que los mares continúan calentándose incluso cuando otros indicadores parecen estabilizarse temporalmente.

Durante el último año analizado, gran parte de la superficie oceánica ha mostrado anomalías térmicas positivas persistentes.

Regiones como el Atlántico Norte, amplias zonas del Pacífico y el océano Austral han contribuido de forma notable a este aumento global de calor.

La superficie no lo cuenta todo

Aunque en algunos momentos la temperatura superficial del mar no ha batido récords absolutos, el balance energético total sí lo ha hecho.

Esto indica que el calor sigue penetrando en capas más profundas del océano, un proceso lento pero constante que tiene efectos a largo plazo.

Dicho aspecto resulta clave para comprender por qué el récord de temperatura de los océanos es especialmente preocupante desde el punto de vista climático.

El océano actúa como un amortiguador térmico, retrasando los efectos más visibles del calentamiento atmosférico.

Sin embargo, esta capacidad no es infinita y, cuando se supera, las consecuencias se amplifican.

Olas de calor marinas y extremos meteorológicos

El aumento de la temperatura oceánica favorece la aparición de olas de calor marinas cada vez más extensas y duraderas.

Estos episodios afectan directamente a los ecosistemas, provocando blanqueamiento de corales, alteraciones en las cadenas tróficas y cambios en la distribución de especies marinas.

Además, unos océanos más cálidos aportan más energía y humedad a la atmósfera, lo que puede intensificar fenómenos extremos como lluvias torrenciales, tormentas severas o ciclones más potentes.

El vínculo entre océano y atmósfera se vuelve así más evidente en un contexto de calentamiento global.

Impacto a largo plazo

El calor acumulado en los mares también contribuye al aumento del nivel del mar, tanto por la expansión térmica del agua como por el deshielo acelerado de glaciares y capas de hielo. Este proceso tiene implicaciones directas para zonas costeras y comunidades vulnerables.

Los registros históricos muestran una tendencia clara y sostenida al alza. Año tras año, los océanos encadenan valores extremos, y este nuevo récord de temperatura de los océanos refuerza la señal de que el sistema climático sigue acumulando energía.

Comprender esta evolución resulta esencial para anticipar escenarios futuros y evaluar los riesgos asociados al calentamiento global.

Cazatormentas
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.