Un estudio de investigación ha constatado que las zonas climáticas de la Tierra se están desplazando hacia los Polos, algo que viene a corroborar otro trabajo similar que compartimos con vosotros hace unos meses y que había descubierto que los ciclones tropicales se habían desplazado hacia los Polos en los últimos 30 años.

De esta forma, se ha detectado que las regiones secas y semiáridas se están migrando a latitudes más altas mientras que las regiones templadas y lluviosas están trasladando hacia los Polos.

Las borrascas se desplazan hacia los Polos

Según podemos leer en este artículo publicado recientemente en la revista científica Nature Geoscience, los investigadores del Instituto Weizmann han observado que las borrascas que circulan por las latitudes medias están describiendo una trayectoria más cercana a ambos Polos del Planeta en las últimas décadas: una nueva realidad en un clima más cálido.

Además, sus proyecciones climáticas indican que este proceso continuará acentuándose en el futuro si la temperatura global del Planeta no deja de crecer, tal y como auguran la mayoría de los modelos meteorológicos.

¿Por qué se ha producido este desplazamiento?

En el estudio de investigación los investigadores también revelan los mecanismos físicos que han podido provocar este desplazamiento, tras analizar la progresión de los sistemas de bajas presiones tanto desde el exterior (su desplazamiento alrededor Planeta) como desde el interior, analizando la dinámica de las borrascas.

Las zonas climáticas de la Tierra se distribuyen en bandas latitudinales y las borrascas se mueven principalmente en regiones preferidas llamadas “trayectorias de borrascas”. Por ejemplo, en el Hemisferio Norte se suelen formar sobre los océanos y generalmente viajan hacia el Este y algo hacia el Polo Norte a lo largo de estos caminos.

De esta forma, una borrasca que se forma en el Atlántico frente a la costa este de los EE. UU. a una latitud de alrededor de 40 N llegará a Europa en la región de la latitud 50 N.

¿Por qué se desplazan las borrascas hacia los Polos?

Sin embargo, esta tendencia a moverse en la dirección hacia el Polo más cercano no se entendía realmente. Es decir, se había observado esa traza tan clara en los mapas o en las observaciones satelitales pero no se sabía el porqué.

Para resolver esta cuestión los investigadores desarrollaron un algoritmo de seguimiento de borrascas que les permitió comprender cómo se desarrollan dichas borrascas con el tiempo y el espacio.

Y si aumentan las condiciones cálidas…

Una vez que desarrollaron este algoritmo los investigadores introdujeron en las simulaciones condiciones climáticas más cálidas, de forma gradual, con el objetivo de comprobar qué ocurriría en un futuro no demasiado lejano cuando nuestra atmósfera pudiera mostrarse más cálida.

Y la conclusión fue clara: hay una tendencia de las trayectorias de las borrascas a virar en la dirección de los Polos si la temperatura global del Planeta aumenta.

Procesos que controlan el desplazamiento

Los investigadores hallaron dos procesos que gobiernan este desplazamiento hacia los Polos.

Uno está conectado a la estructura vertical y la circulación cerca de la parte superior de estos sistemas meteorológicos. Un cierto tipo de flujo que es necesario para que crezcan también dirige las borrascas hacia el polo, y se espera que estos flujos se vuelvan más fuertes cuando aumentan las temperaturas promedio.

El segundo proceso está conectado a la energía unida al vapor de agua en tales borrascas. En el calentamiento global, el aire más caliente contendrá más vapor de agua y, por lo tanto, se liberará más energía cuando el vapor se condense en gotas.

El aire más caliente y húmedo circula por el flanco oriental de la borrasca, hacia el lado norte, y libera energía allí por lo que este proceso empuja a la borrasca hacia el norte (o hacia el sur en el hemisferio sur), y este efecto también será más fuerte en un clima más cálido.

Un desplazamiento de 2 grados de latitud

Si los modelos de cambio climático predicen que las temperaturas globales promedio aumentarán cuatro grados durante los próximos 100 años, esto provocaría que las borrascas se desvíen hacia los Polos de sus actuales derrotas en dos grados de latitud.

Por último la investigación de muestra que parte de este desplazamiento se debe al mecanismo que demostraron aunque también hay que considerar el hecho de que las depresiones de latitudes medias nacen a una latitud más alta en un mundo más cálido.

Algo ya constatado con los sistemas tropicales

Como os contábamos, en otro trabajo similar se demostró que durante los últimos 30 años se ha registrado un desplazamiento hacia los Polos de los ciclones tropicales que se desarrollan en el Planeta.

El cambio de la ubicación de la trayectoria de los ciclones, tifones y huracanes fue datado por un grupo de científicos de la NOAA estadounidense quienes detallaron los diferentes pros y contras de este evento climático, posiblemente vinculado a la actividad humana.

Concretamente, el cambio en la trayectoria de los ciclones tropicales se estimó entre 53 y 62 kilómetros (o medio grado) por década hacia el Norte y hacia el Sur: es decir, desde cada Trópico terrestre hacia el Polo Norte y Sur respectivamente.