Tercer abril más cálido

Tercer abril más cálido

Abril de 2026 volvió a ser un mes muy cálido, dejando temperaturas muy elevadas tanto en la atmósfera como en los océanos, consolidando la persistencia de un escenario climático anómalo.

El comportamiento climático global durante abril de 2026 confirmó nuevamente la intensidad del actual proceso de calentamiento del planeta.

Los datos del sistema europeo Copernicus indican que fue el tercer abril más cálido registrado a escala mundial desde que existen mediciones modernas, empatado prácticamente con otros años excepcionalmente cálidos.

Actualización de los modelos el ECMWF

Actualización de los modelos el ECMWF

Llega una importante actualización de los modelos del ECMWF. El centro europeo introduce importantes mejoras en sus sistemas de predicción meteorológica, tanto en su versión clásica como en la basada en la Inteligencia Artificial.

La nueva actualización del ECMWF supone uno de los avances más relevantes de los últimos años en el ámbito de la predicción meteorológica mundial.

El organismo europeo ha puesto en marcha el ciclo 50r1 de su sistema IFS junto con la segunda versión del AIFS, su modelo basado en inteligencia artificial, incorporando mejoras que afectan tanto a la precisión de las previsiones como a la simulación de fenómenos atmosféricos extremos.

Los rayos contribuyen a limpiar la atmósfera

Los rayos contribuyen a limpiar la atmósfera

Una investigación ha demostrado que los radicales hidroxilo e hidroperoxilo liberado por los rayos durante las tormentas eléctricas, contribuyen a limpiar la atmósfera.

Cada descarga rompe las moléculas de nitrógeno y oxígeno presentes en la atmósfera, creando estas sustancias químicas reactivas que se combinan con los gases de efecto invernadero.

Concretamente, lo hacen las descargas sub-visibles, las que no pueden verse con cámaras ni a simple vista, las cuales producen cantidades extremas del radical hidroxilo – OH – y del radical hidroperoxilo – HO2.

Pruebas nucleares que alteraron patrones de lluvias

Pruebas nucleares que alteraron patrones de lluvias

Las pruebas nucleares que se llevaron a cabo durante los años de la Guerra Fría modificaron los patrones de lluvia a miles de kilómetros de las detonaciones, de forma que llovía más cuando la radiación subía en la atmósfera.
Un estudio de investigación al respecto, ha sido capaz de relacionar aquellas prácticas con su influencia en el clima de aquellas partes del Planeta.

Una señal más del poder que tiene el hombre en el delicado ecosistema de la Tierra.