El calentamiento global que la atmósfera está experimentando en las últimas décadas, está alterando diferentes parámetros bioclimáticos del Planeta.

Su influencia en los procesos convectivos ha sido analizada por un grupo de científicos del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) quiénes sostienen que el aumento de la temperatura global genera una mayor energía en la atmósfera, por lo que se ha constatado que las tormentas son cada vez más intensas en el Hemisferio Norte.

Más temperatura, más energía, más convección

El calentamiento global de la atmósfera terrestre es evidente: durante las últimas décadas la temperatura del Planeta no para de crecer y ello hace que exista más energía convectiva disponible por el consiguiente aumento de la tasa de evaporación y del contraste térmico.

Una energía extra disponible para alimentar las tormentas eléctricas y otros procesos convectivos locales pero que sin embargo, según nos cuenta la investigación, se traduciría en que los ciclones extratropicales que se forman en verano sean más débiles.

Imagen de vapor de agua del satélite Meteosat 10. Sistema Convectivo de Mesoescala al sur de las Islas Baleares, 10 de agosto de 2017, 03 UTC. Crédito: NERC Dundee Satellite Receiving Station.

Ciclones extratropicales más débiles, peor calidad del aire

Según los autores del estudio, puesto los ciclones extratropicales favorecen la ventilación del aire en verano, su debilitamiento provocaría un aumento de la contaminación del aire en las áreas urbanas.

Como ya hemos comentado en otra entrada, el aumento de la temperatura global del Planeta está desplazando a los ciclones extratropicales hacia los Polos del Planeta, debilitándolos, mientras que los ciclones tropicales sí tienden a ser más violentos.

Ciclón extratropical BRIAN al oeste de Irlanda. Imagen adquirida por el satélite Meteosat 10, 20 de octubre de 2017, 15 UTC. Crédito: NERC Dundee Satellite Receiving Station.

Ciclones tropicales

Como sabéis, los ciclones extratropicales se alimentan del gradiente de temperatura horizontal de la atmósfera, la diferencia en las temperaturas medias entre las latitudes norte y sur.

En el trabajo se indica que tanto el gradiente de temperatura como la humedad atmosférica producen una cierta cantidad de energía imprescindible para los procesos convectivos atmosféricos.

Simulación de imágenes infrarrojas y falso color RGB (temperatura de los topes nubosos) sobre el ciclón tropical GERT. Modelo HWRF, previsión para el 17 de agosto de 2017, 00 UTC.

Y por otra parte, cuanto mayor sea el gradiente entre los Polos y las zonas ecuatoriales, aumenta las probabilidades de que se forme un ciclón extratropical.

Dado que en las últimas décadas, el Ártico se ha calentado más rápido que el resto de la Tierra, se ha reducido en efecto el gradiente de temperatura horizontal de la atmósfera, lo cual explica esta evolución de la circulación global planetaria.

Cómo se hizo el estudio

Para realizar este trabajo, los investigadores revisaron un nuevo análisis global de las observaciones climáticas registradas, conocido como ‘ERA-Interim Reanalysis’, un proyecto que ha estado recolectando las mediciones de temperatura y humedad de la temperatura y la humedad alrededor del mundo desde los años 1970.

Asombrosas nubes avistadas desde la Estación Espacial Internacional

A partir de estas mediciones, crearon una cuadrícula global de temperatura y de humedad estimadas, a diferentes altitudes en la atmósfera y posteriormente el equipo analizó exhaustivamente lo que ocurrió en el hemisferio norte y en las regiones entre 20 y 80 grados de latitud.

Después consideraron la temperatura y la humedad promedio en verano en estas regiones, entre junio, julio y agosto para cada año desde 1979 hasta 2017 y finalmente hallaron cada promedio anual de temperatura y humedad en un algoritmo, que calculó la cantidad de energía que estaría disponible en la atmósfera, dadas las condiciones de temperatura y humedad correspondientes.

Acerca de la vida bacteriana en las tormentas

Las precipitaciones convectivas aumentaron

Del análisis de datos los investigadores hallaron que a partir de 1979, la energía disponible para ciclones extratropicales a gran escala ha disminuido en un 6 % mientras que la energía que podría alimentar a las tormentas eléctricas más pequeñas y más locales ha aumentado en un 13 %.

Acerca de la vida bacteriana en las tormentas

Particularmente, en el hemisferio norte, los vientos de verano asociados con los ciclones extratropicales han disminuido con el calentamiento global y tanto en Europa y como en Asia se ha constatado un fortalecimiento de las lluvias asociadas a fenómenos meteorológicos de carácter convectivo.

Referencia: http://news.mit.edu/2019/climate-change-summer-weather-stormier-yet-more-stagnant-0218