Huracán mayor Florence alcanzando la categoría 4 en la escala de Saffir Simpson ayer, 5 de septiembre de 2018. Imagen visible de alta resolución adquirida por el sensor MODIS a bordo del satélite AQUA de la NASA.

Este jueves, 6 de septiembre de 2018, viene cargado de noticias meteorológicas. Las que nos parecen más llamativas son, por un lado, la exhibición de potencia que hizo ayer el huracán Florence en el océano Atlántico Norte; y, por el otro, la tormenta de granizo que asoló la localidad turolense de Albalate del Arzobispo, con granizos de más de 7 cm. de diámetro.

El huracán Florence supera todas las expectativas de intensidad.

El proceso de Rápida Intensificación (RI) que sufrió ayer el huracán Florence sorprendió a todo el mundo. Tanto a la comunidad científica con meteorólogos expertos, como a aficionados y eruditos de la materia.

Ningún modelo meteorológico hacía presagiar que el ciclón se iba a intensificar tanto, por diversos factores. Entre ellos, unas aguas marginalmente favorables para la intensificación pero, sobre todo, un ambiente hostil caracterizado por una alta cizalladura vertical del viento y presencia de aire seco.

Huracán mayor Florence. Imagen de vapor de agua, campo de cizalladura vertical del viento (líneas de colores) expresada en nudos (KT), y líneas de flujo de vientos. 5 de septiembre de 2018. Crédito: CIMSS.

Así pues, los análisis del Centro Cooperativo de Estudios a través de Satélites Meteorológicos, más conocido por sus siglas en inglés, CIMSS, indicaban valores de cizalladura muy elevados de entre 25 y 40 nudos, como se puede observar en la figura.

Precisamente, las isolíneas coloreadas que unen puntos de igual valor de cizalladura utiliza esa escala de colores para discriminar más fácilmente dónde tales valores son favorables (verde) o desfavorables (rojo).

Esa combinación de factores hostiles que no consiguieron inhibir el proceso de RI es lo que sorprende a la comunidad científica.

Sin embargo, parece que solo había que analizar la cuestión con más detalle para encontrar una explicación razonable: los modelos podrían haber sobreestimado la extensión de las áreas afectadas por una cizalladura hostil. Mientras tanto y en realidad, a escala del ciclón, Florence podría haber encontrado una pequeña zona con cizalladura más relajada y aguas más cálidas de lo estimado, siendo ambas las razones que permitieron el proceso de RI.

No obstante, resulta sorprendente comprobar cómo Florence ha conseguido aislarse del aire seco, impidiendo que penetrase en su estructura. El aire seco, si penetra en la estructura interna de un ciclón tropical, destruye la convección y, a la postre, al propio ciclón.

Independientemente de lo anterior, otros expertos ya relacionan este fenómeno con el Cambio Climático, lo cual no puede ser del todo correcto. No obstante, otro dato destacable sobre la “rareza” de este ciclón tropical es su posición geográfica en el momento de alcanzar la categoría 4. Climatológicamente lo ha hecho en una zona en la que no había ocurrido esto antes desde que se tienen registros (el mapa recoge los ciclones desde 1851).

Posibilidades de que la Costa Este de los USA pueda verse afectada.

Existe una cierta preocupación sobre que Florence pueda terminar haciendo impacto en algún lugar de la Costa Este de los USA. Sin embargo, falta mucho tiempo por delante y, tal como se puede ver en el tuit superior, la incertidumbre es enorme, especialmente a largo plazo.

Granizos de 7 cm. en Albalate del Arzobispo, Teruel.

Dantescas, por decir algo, son las imágenes que ayer tarde llegaban desde la localidad turolense de Albalate del Arzobispo. Una tormenta severa dejó allí una granizada singular con piedras de más de 7 cm. de diámetro, algo realmente extraordinario.

Los cortes verticales de la tormenta muestran, en algunos casos, una estructura denominada Región de Eco Débil Acotada, o REDA. Cuanto más vivo es el color, mayor es la reflectividad. Y esto indica que el granizo + lluvia está suspendida en las alturas, en el seno de la nube. Es la expresión gráfica de corrientes ascendentes muy poderosas (convección profunda) y síntoma inequívoco de un alto potencial de caída de granizo severo, como así fue el caso.

Agosto de 2018, el mes natural con más rayos desde el año 2000.

Ayer, la Agencia Estatal de Meteorología hacía un resumen de lo tormentoso que había sido el mes de agosto de 2018, aportando datos muy interesantes.

Estos datos son muy elocuentes, especialmente si después cargamos la animación de este tuit… Auténtico bombardeo eléctrico en la mitad oriental y Baleares!