Una investigación relaciona el aumento de la contaminación con el de las tormentas eléctricas

Un estudio de investigación realizado por científicos estadounidenses ha relacionado el aumento de la contaminación en la atmósfera con el incremento de las tormentas eléctricas.
El trabajo sugiere que las partículas contaminantes propician tanto la formación de las nubes de tormenta como la mayor facilidad para que se generen las descargas eléctricas en el seno de los cumulonimbos.
Aunque la investigación ha sido realizada en un ámbito geográfico norteamericano, los científicos indican que estas conclusiones pueden extenderse a otras zonas del planeta.
Más contaminación, más tormentas
La investigación se llevó a cabo analizando distintas variables en los entornos de las tormentas eléctricas en las regiones metropolitanas de Washington, D.C. y Kansas City.
Se estudiaron los datos meteorológicos y las concentraciones de aerosoles horarios en un total de 196.836 y 310.209 tormentas eléctricas para Washington, D.C. y Kansas City respectivamente, cruzando ambas bases de datos. El tiempo de análisis se extendió a un período de 12 años.

Aunque la evidencia sugiere que los entornos de tormentas eléctricas de temporada cálida en condiciones sinópticas benignas son considerablemente diferentes en termodinámica, propiedades de aerosoles y concentraciones de aerosoles, la intensidad de las tormentas eléctricas, medida por los recuentos de los rayos, parece estar regulada por relaciones termodinámicas–aerosoles similares a pesar de las diferencias en los entornos ambientales
La concentración de aerosoles influye en la aparición de tormentas eléctricas
El estudio explica que, al examinar los entornos de iniciación de tormentas eléctricas, existen relaciones positivas estadísticamente significativas entre la energía potencial convectiva disponible (CAPE) y los recuentos de las descargas eléctricas.

En otras palabras, la concentración de aerosoles también parece ser una cantidad más importante que el tamaño de las partículas para el aumento de relámpagos.



Hola, y salud para todos/As, de un extremeño, afincado cerca de Inca, Mallorca.Lectoir, y sus datos erróneos, sus medias verdades, o mentiras , a secas.Verano del 2.026, a pesar de las más de 250.000 hectárea arrasadas, quemadas, de momento, en España, Orense sigue contando con más de 500.000 hectáreas de superficie forestal -casi el 80% del total del territorio-y de este espacio, según la Consellería de Medio Rural Gallega, el 98% está en manos privadas( y ese es el gran problema).Áún quedan, más de 549. 000 hectáreas de entorno forestal en Ávila, y ha ardido el 6% de su superfice boscosa( 50.000 ha), según datos oficiales.León, cuenta con más de 1 millón de hectáreas forestales.Y Extremadura, mi tierra, de sus más de 4.163. 000 hectáreas, 3 millones son forestales, es decir 3/4 partes, son dehesas o bosques.Y es que el 72 % de la superficie forestal está en manos privadas, por eso, cada propietario que abandona su bosque, es una oportunidad perdida , para prevenir el próximo incendio de sexta generación, que arrasará con la vida.
España , es tercer país de Europa, con mayor masa forestal, 28.000 millones de hectáreas., el 56% del territorio.El mayor problema, es de la gestión de nuestro entorno natural, y de la conyuntura actual, el Cambio Climático Abrupto, provocado por nuestra salvaje sed de recursos fósiles, que NO TIENE FIN, y que ha llevado a un aumento desbocado de las temperaturas, provocando que incendios, antes extingibles, se conviertan, hoy, en inextingibles, o lo que es lo mismo, de sexta generación, y arrasen con superficies enormes de vida silvestre.Y en Marruecos lo incendios son más controlables, o están más controlados, primero, porque la población que vive en áreas rurales, bosques, pastizales, zonas forestales , es muchísimo, infinitamente mayor, que en España, con su ganado, pastando, fundamentalmente cabras(adaptadas a su entorno), que contribuyen al mantenimiento de estas áreas.Y por último, Maruecos, no es una Democracia, y castigan con penas enormes al Pirómano, por lo que la cultura del fuego, no existe.En España, el que la hace, casi nunca la paga, y en cuestiones de incendios, a la vista está.Existiendo una cultura del fuego, de los incendios ancestrales.No hace falta que Pedro, te lo cuente, te lo explico.Aquí, ya no es cuestión de ecologismo, ni de políticos, de uno u otro lado, son iguales de sinvergüenza, sino de sentido común, el menos común de los sentidos en los últimos tiempos.O de una pu…, vez asumimos, que nos hemos cargado el clima, nosotros, no otros, y que sólo hay una solución, que hará factible, que esto no vaya a más.Y es dejar drásticamente de expulsar Co2 a la atmósfera.Lo demás es perder el tiempo en discursiones, que no llevan a nada, sino a lo mismo.Y ya lo dije, hace unos meses, con el fenómeno el Niño:Es y será el más fuerte, jamás registrado, con consecuencias severísimas y dolorosísimas, porque va a desencadenar, que otros puntos de inflexión caigan en cascada, llevándonos a puntos de NO RETORNO, en los que la vida, será súmamente complicada.Pensamos, que esto será en unos años, craso error, ya lo estamos padeciendo, sufriendo el Calentamiento Global Abrupto.En Mallorca llevamos 30 días insufribles, noches infernales, mezcladas con tórridas, humedad elevadísima, entre el 70 y el 80%, con temperaturas, entre 4 y 6 grados por encima de lo que venía siendo normal, un día tras otros sin descanso, sin refresfcar(enorme ola de calor marina que sacude el Mediterráneo).Y cuando lleguen las lluvias serán extraordinariamente intensas, lluvias torrenciales y granizo gigante, con severos destrozos y daños personales enormes.Golpes de calor a turistas y trabajadores, inumerables, que no son publicados, por intereses, pero sí públicos,y mientras, todo esto ocurre, los pantanos y acuíferos, bajo mínimos, 100.000 piscinas, sólo en Mallorca, para el disfrute…y no pasa nada.No tenemos que esperar, ya está aquí lo que llegue, será mucho peor, pero, no por años, sólamente, sino por meses.Bienvenidos al CAMBIO CLIMÁTICO ABRUPTO…y esto sólo es el comienzo.
Más contaminación, más tormentas, más erosión, más incendios que antes afectaban a un pueblo, luego a una comarca, y ya afectan a provincias casi enteras. Si en 2.004 el incendio de Huelva fue un hito histórico, al acercarse a las 30.000 hectáreas, o en 2.015 se consideraba una catástrofe que en Quesada se quemasen 5.000 hectáreas, hoy esto es «calderilla». Cada semana tenemos un incendio que diezma por completo los bosques de una provincia completa, afectando a varias comarcas enteras a la vez. Cada semana tenemos uno o varios incendios que exceden las 20 ó 30 mil hectáreas sin ningún problema. Oímos incendios de 5 ó 6 mil hectáreas y nos parecen ya conatos. Sabemos que hay ya provincias que no arden porque no queda nada por quemarse, aparte de algún rodal. Tenemos a Orense y León convertidos en un enorme herbazal verde, sin bosques que puedan recibir tal nombre. Tenemos a Cáceres, Zamora o Ávila convertidos en unos inmensísimos tomillares, sin una sombra en miles de kilómetros cuadrados a la redonda. Tenemos Valencia, Alicante y Castellón con la roca madre completamente expuesta en la totalidad de las tres provincias, con alguna mínima excepción. En el Levante, donde hace 20-15 años había miles de millones de árboles y unos bosques espesísimos que merecieron la declaración de Lugar de Interés Comunitario, ahora difícilmente lleguen al millar de árboles en total, y hablamos de tres provincias convertidas en inmensísimos páramos completamente desarbolados; a lo sumo alguna abulaga o algún esparto. Los giga-incendios de 30-40-70 mil hectáreas son ya un hecho permanente durante meses y meses y meses. Siempre hay alguno, o varios, masacrando nuestros bosques a un ritmo completamente desenfrenado, con la sonrisa cómplice de los ecologistas que siguen insistiendo en que el fuego es aliado del bosque mediterráneo, obviando la frecuencia de recurrencia extrema que presenta hoy. Es cuestión de poquísimo tiempo que veamos quemarse el 100% de los Pirineos, de punta a punta, desde Gerona a Navarra, sin dejar nada. Es cuestión de nada que veamos desaparecer las 150.000 hectáreas de Cazorla en un único verano. No va a quedar NADA, NADA. En menos de una década España será homologable, en superficie arbolada, al corazón del Sáhara, mientras Sánchez manosea el cambio climático para culpar a la oposición, sin contarnos porqué en Marruecos prácticamente no arden nada, y ya tiene muchísima más cobertura boscosa que León, que Orense, que Ávila o que Cáceres.