Se atisban para esta semana lluvias, primero al este, y luego prácticamente generales

Los mapas apuntan para esta semana la llegada de lluvias, primero al este, y luego prácticamente generales.
El cambio de tiempo llegará de la mano de una masa de aire frío en altura procedente de Centroeuropa, que se colocará en el Centro-Oeste de la Península, lo que unido al flujo del este, favorecerá las precipitaciones en el área mediterránea entre martes y jueves fundamentalmente.
Luego llegarán unas jornadas con menos precipitaciones, pero el ascenso de las altas presiones al entorno de Reino Unido y la llegada de una borrasca desde el Atlántico, podría desencadenar el primer temporal de lluvias generales atlánticas de la temporada, ya de cara a la semana próxima. Lógicamente, este segundo escenario queda aún lejos y deberá ser refrendado en próximos análisis.
Lluvias primero al este
Se acabó la calma. Tras jornadas de dorsal, tiempo estable y temperaturas por encima de lo normal, noviembre arranca con un giro de guion: una masa de aire frío llega desde el este de forma retrógrada hacia la Península, se aislará en una DANA.


Situación sinóptica: una vaguada que viaja al revés
El cambio se ha gestado este fin de semana. Una vaguada de evolución retrógrada se desplaza desde el oeste de Rusia y Europa central hacia el Mediterráneo occidental, favoreciendo la entrada de una masa de aire más fría y un aumento de la inestabilidad.
A la par, una borrasca se profundizará sobre Italia y el Mediterráneo central, mientras que las altas presiones ganan protagonismo sobre las islas británicas, actuando como bloqueo.
El centro de la DANA es muy frío: en torno a -25 ºC a unos 5.500 metros. Ese aire frío en altura, sobre un Mediterráneo con hasta tres grados por encima de lo habitual, es una receta clásica de nubosidad de gran desarrollo y chubascos tormentosos en la fachada oriental.


Martes y miércoles: el Mediterráneo, protagonista
Las lluvias se intensifican desde el martes. AEMET las prevé localmente fuertes el martes y el miércoles, y ese día pueden extenderse a amplias zonas del este, el centro y el norte peninsular, sin descartar nieve en zonas altas de montaña.
Los focos más delicados serán los siguientes:
Cataluña: las últimas salidas apuntan a acumulados superiores a 80 l/m² en el entorno de Tarragona, cerca de 40 en Barcelona y unos 30 en puntos de Girona, con avisos naranjas ya activos en el litoral de Barcelona y el norte de Tarragona.
Baleares: chubascos muy fuertes el martes y el miércoles, también en el sudeste peninsular, con tormenta.
Andalucía Oriental, Murcia y Alicante: lluvias con distribución irregular y de carácter más débil, aunque con notable flujo de levante en torno al Estrecho de Gibraltar.






El frío: primeras heladas serias de la temporada
La advección fría deja un descenso térmico notable. El martes las máximas bajarán entre 6 y 8 grados respecto al lunes en la mitad norte; Segovia y Ávila rondarán los -2 ºC de mínima, y Burgos y Vitoria apenas llegarán a 10 de máxima.
El miércoles será la madrugada más fría, con León, Teruel y Soria entre -2 y -5 ºC o de hasta -4 en Soria y -3 en Ávila y Salamanca.

Ojo también a Canarias: otra DANA, otro frente abierto
En el archipiélago la situación ya es seria. En La Palma se han acercado a los 200 l/m² solo en lo que va de lunes, con incidencias importantes, entre ellas un cero energético en la isla.
De momento, siguen los aguaceros y las tormentas en la provincia occidental y Gran Canaria, y hasta el Teide se ha vestido de blanco con las primeras nevadas.

¿Y después? La baja atlántica llama a la puerta, lluvias casi generales
La parte más interesante del pronóstico a largo plazo viene a partir del jueves-viernes.
La DANA irá perdiendo protagonismo, se irá rellenando, pero servirá de atractora para una baja atlántica que llegará desde Azores al oeste de la Ibérica, moviéndose por el flanco sur del anticiclón del Reino Unido – Escandinavia que podría extenderse de Oeste a Este en esa latitud.



De confirmarse dicha evolución, la baja podría atacarnos y tener un paso relativamente rápido sobre nosotros o quedarse estancada al oeste de la Península unos días.





En ambos escenarios, las lluvias estarían más o menos aseguradas en casi todas las regiones, aunque con ciertos matices según dónde se colocara la depresión y con qué profundidad. Algo que estudiaremos en próximas actualizaciones.



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