Más polvo africano, más hielo en las nubes

Más polvo africano, más hielo en las nubes

Un estudio de investigación afirma que la presencia de más polvo del desierto del Sahara en la atmósfera, favorece la formación de hielo en las nubes.

Dicho de otra forma, el desierto del Sahara y la meteorología que provoca las advecciones de aire hacia las zonas próximas (o tan alejadas como el Amazonas) influyen directamente en la formación de las nubes, incluso con implicaciones clave para el clima global.

Las nubes amplifican el calentamiento global

Las nubes amplifican el calentamiento global

Una investigación demuestra que las nubes amplifican el calentamiento global y su efecto será muy claro a largo plazo.

El estudio llevado a cabo por científicos del Reino Unido ha utilizado mediciones satelitales de gran detalle para llegar a estas conclusiones y técnicas de inteligencia artificial.

El trabajo advierte de lo importante que es limitar las emisiones de dióxido de carbono para impedir que en pocas décadas el calentamiento global sea sobresaliente.

El lenguaje de las nubes, las señales del cielo

El lenguaje de las nubes, las señales del cielo

Entender el lenguaje de las nubes nos permite identificar las señales que nos envía el cielo acerca de qué tiempo puede hacer en las próximas horas.

Aspectos como el tipo de nubes y su evolución, los colores del cielo e incluso la facilidad para oír ruidos lejanos nos pueden estar indicando que algo está cambiando en la atmósfera.

Sin embargo, dichas pautas no son principios que podamos aplicar a rajatabla y es la experiencia del buen observador la que determina la fiabilidad de esos mensajes que además están influenciados por las singularidades de la comarca o de la estación del año. Veamos algunas de esas señales.

Las nubes como limpiadoras de la atmósfera

Las nubes como limpiadoras de la atmósfera

Las nubes actúan a modo de limpiadoras de la atmósfera gracias a los radicales hidroxilo que portan.

Así lo indica un estudio de investigación en el que partició el Instituto de Química Avanzada de Cataluña (IQAC-CSIC) y que concluye que dichos iones contribuyen de forma importante a disminuir el nivel de contaminación existente en nuestra atmósfera.

De esta forma, no solo los fenómenos meteorológicos como la lluvia o el viento son capaces de diluir o trasladar los contaminantes presentes en la troposfera terrestre, sino que ciertas reacciones químicas en el seno de las nubes también contribuyen a descontaminar nuestra atmósfera.